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1989-3809
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1138-2635


Escritos de Psicología
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Volumen 8 / Número 3 ·Septiembre-Diciembre 2015
 
Intervención asistida con animales (IAA): Análisis de la situación en España
Animal-assisted intervention (AAI): The current situation in Spain

[pp. 1-10]
[DOI: 10.5231/psy.writ.2015.2004]
Rafael Martos-Montes 1, David Ordóñez-Pérez 2, Inmaculada de la Fuente-Hidalgo 1, Rafael Martos-Luque 2 y Mª Rosario García-Viedma 1
1 Departamento de Psicología. Universidad de Jaén, España
2 Departamento de Terapia asistida con animales. Perruneando, Jaén, España
 

En este estudio se describe la actividad profesional de las principales entidades (instituciones, empresas, fundaciones, asociaciones, etc.) que en España se dedican de manera sistemática y continuada a la Intervención asistida con animales (IAA), incluidas la Terapia (TAA), las Actividades (AAA) y la Educación asistidas con animales (EAA). La Intervención asistida con animales en España está experimentando en la actualidad un gran auge y expansión. El estudio recoge la actividad de 275 profesionales que, junto a 213 animales, pertenecen a 55 entidades distribuidas por toda España. Todas ellas se dedican a desarrollar programas de Intervención asistida con animales de manera sistemática y continuada. Estas entidades se definen por su carácter multiprofesional aglutinando trabajadores de disciplinas diversas, tales como el adiestramiento animal, la psicología y la educación, fundamentalmente. Su actividad principal es la terapia asistida con animales, siendo sus ámbitos de actuación prioritarios la neurorehabilitación, la educación, la psicología/psiquiatría, la integración social y la gerontología. En el futuro, estudios similares comprobarán si esta tendencia expansiva sigue creciendo o se estabiliza.

Palabras Clave: Intervención Asistida con Animales; Terapia Asistida con Animales; Educación Asistida con Animales; Actividades Asistidas con Animales; España.

This article describes the current state of animal-assisted intervention (AAI) in Spain, which is an emerging sector that is currently undergoing rapid expansion. The study covered the activities of 275 professionals working in 55 institutions with 213 trained animals. These professionals are systematically and continuously developing programs for animal-assisted therapy (AAT), animal-assisted activities (AAA), and animal-assisted education (AAE) in Spain. The institutions have a multi-professional character in that they mainly bring together the disciplines of animal training, psychology, and education. Their main activity is AAT, which mainly centres on the areas of disability/neurorehabilitation, education, psychology/psychiatry, social integration, and gerontology. Future studies will verify if this upward trend continues to grow or becomes stable.

Key Words: Animal-Assisted Interventions; Animal-Assisted Therapy; Animal-Assisted Education; Spain.

 

Correspondencia: Rafael Martos-Montes. Departamento de Psicología. Universidad de Jaén. Campus Las Lagunillas, s/nº. 23071 Jaén. España. Teléfono: +34 953 211 997 Fax: +34 953 211 881. E-mail: rmartos@ujaen.es. E-mail de los co-autores: David Ordóñez Pérez: david@perruneando.com, Inmaculada de la Fuente Hidalgo: ifh00002@red.ujaen.es, Rafael Martos Luque: rml00011@red.ujaen.es, Mª Rosario García Viedma: mrgarcia@ujaen.es
Los autores quieren expresar su agradecimiento a todos los/as responsables y miembros de las diferentes entidades dedicadas a la Intervención asistida con animales (IAA) en España que han respondido a nuestros requerimientos. Así mismo, agradecemos los comentarios críticos del profesor Juan Manuel Rosas Santos (Universidad de Jaén) a las versiones iniciales del manuscrito.
Este trabajo ha sido financiado en parte por la ayuda recibida del Grupo de Investigación (HUM-434) de la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia de la Junta de Andalucía. España.


La publicación del libro “Psicoterapia infantil asistida con animales” (Levinson, 1969) se considera el punto de inflexión en el desarrollo de programas de Intervención asistida con animales (IAA), denominada específicamente Terapia asistida con animales (TAA). Levinson fue el primero que describió en una monografía específica los procesos, beneficios y procedimientos asociados a este campo. A partir de aquí, comenzaron a desarrollarse otras experiencias creándose a nivel internacional diferentes entidades y sociedades dedicadas al estudio y promoción de la relación terapéutica entre seres humanos y otros animales. Así, de la mano de varios médicos, psiquiatras y veterinarios, en 1977 se crea la Delta Foundation en Portland, Estados Unidos. Esta organización fue el embrión de la Delta Society (actual Pet Partners) creada en 1981, y que fue pionera a nivel mundial en el desarrollo de investigaciones y protocolos de trabajo en IAA. Al amparo de este crecimiento aparecen las primeras investigaciones relevantes dentro de la IAA y que tienen por objeto dar sustento científico a las iniciativas que se estaban desarrollando hasta el momento (Friedman, Katcher, Lynch y Thomas, 1980; Katcher, Friedman, Beck y Lynch, 1983).

En el año 1990, la Delta Society, junto a otras organizaciones de Europa y Australia, fundan la International Association of Human-Animal Interaction Organizations (IAHAIO) en la que se integrarán más adelante la Fundación Affinity y el Centre de Teràpies Assistides amb Cans (CTAC) ambas de España. Actualmente, existen otras asociaciones de carácter internacional tanto a nivel europeo como mundial que, al igual que la IAHAIO, recogen el interés en la investigación, el desarrollo de nuevos protocolos y estándares así como el trabajo por el reconocimiento legal de esta práctica. Así pues, en 2004 se crea en Viena la European Society for Animal Assisted Therapy, (ESAAT), en 2006 en Zurich, la International Society for Animal Assisted Therapy, (ISAAT), y más recientemente se constituye en los Países Bajos en 2013, la Animal Assisted Intervention International (AAII).

En el caso de España, al igual que en otros países del entorno, la IAA, empieza a desarrollarse en la década de los años 80 bajo experiencias puntuales, algunas de ellas recogidas en los años posteriores por la Fundación Purina (actualmente Fundación Affinity) creada en 1987 y dedicada al estudio y difusión de las bondades del vínculo entre el ser humano y otros animales y su repercusión en la sociedad. Desde 1991, dicha Fundación ha organizado diferentes congresos y ha editado diversas publicaciones en su interés por fomentar la investigación científica en esta área. Precisamente, es a partir de los años 90 cuando aparecen diferentes iniciativas del sector privado que se dedicarán a promover y realizar proyectos de IAA en diferentes partes del país así como a la formación de nuevos profesionales, destacando la Fundación Bocalán creada en 1994 o el CTAC surgido algunos años más tarde y que, actualmente son un referente no solo nacional, sino también internacional (especialmente en América Latina) en el desarrollo de la IAA (Ristol y Domènec, 2011). A partir del año 2000 se empiezan a extender por toda la geografía nacional diferentes experiencias desembocando en la situación actual de expansión.

En contextos clínicos, las intervenciones animales aplicadas a la terapéutica humana se denominan Terapia asistida con animales (TAA). Sin embargo, dada la diversificación del trabajo y especialización de dichas intervenciones, ha sido necesario definir y clasificar los diferentes tipos de intervención que actualmente se desarrollan, en función de los objetivos terapéuticos, educativos o de intervención social que persigan.

La TAA es una intervención asistida con animales en la que de manera intencional se incorpora un animal como parte integral del proceso de tratamiento (terapia), con el objetivo directo de promover la mejoría en las funciones físicas, psicosociales y/o cognitivas de las personas tratadas. Hay objetivos terapéuticos claramente definidos y medidas de cambio, y está dirigida por un profesional de la salud. Si los objetivos de dicha intervención son educativos (aprendizaje de la lecto-escritura, el cálculo, etc.) y dirigidos por un profesional de la educación, la intervención se denomina Educación asistida con animales (EAA). Por el contrario, en las Actividades asistidas con animales (AAA) no hay objetivos terapéuticos definidos ni medidas de cambio, y se trata de intervenciones con animales para promover beneficios motivacionales, educativos y recreativos, que puedan aumentar la calidad de vida de las personas. Se dan en diversos ambientes y están dirigidas por un entrenador especializado que puede ser un profesional o un voluntario que posea y aplique conocimientos sobre las interacciones entre animales y humanos (IAHAIO, 2013).

Actualmente existen diferentes clasificaciones (Kruger y Serpell, 2010). Así, por ejemplo, la IAHAIO establece dos categorías: por una parte la intervención asistidas con animales (IAA) que incluyen la terapia (TAA) y la educación (EAA) asistida con animales; y por otra parte, las actividades asistidas con animales (AAA). De manera más ajustada a la realidad española, el CTAC define tres tipos de intervenciones: Terapia (TAA), Actividades (AAA) y Educación (EAA); siendo esta clasificación la adoptada en el presente estudio.

La IAA ha experimentado una expansión significativa en Europa, América y Oceanía; y aparentemente España no ha estado ajena a dicho crecimiento, pero nadie ha hecho un estudio que lo demuestre y describa la situación en España. El auge de estas intervenciones en España se intuye más que se sabe. No existe ningún estudio que permita determinar la situación de esta actividad profesional en España, el número de profesionales, su procedencia, su orientación, etc. Además, tampoco existe actualmente ninguna asociación o entidad que aglutine a una mayoría representativa de los profesionales de este campo y que pueda recoger estadísticas de sus actuaciones. Consecuentemente, el objetivo de este estudio es solventar ese vacío en la literatura, realizando un análisis descriptivo de la situación actual de la IAA en España que pueda utilizarse como referencia para analizar la evolución de la misma en estudios posteriores y para su comparación con la situación existente en otros países y sociedades. Al tratarse de un primer acercamiento a dicha realidad solo se ha recogido información relativa a la entidad (ubicación, profesionales, formación, especies animales empleadas, etc.) y a los programas de IAA que desarrollan (tipos de programas, ámbitos de actuación, población que atienden, fuentes de financiación, enfoque investigador, etc.).

Método

Participantes
Se han entrevistado a los responsables de 55 instituciones o entidades (empresas, fundaciones, asociaciones y profesionales) que en nuestro país se dedican de manera sistemática y continuada a la IAA, incluida la terapia (TAA), la educación (EAA) y las actividades (AAA) asistidas con animales. Para ello se ha realizado un estudio selectivo no probabilístico transversal (Ato, López y Benavente, 2013) siguiendo un procedimiento de muestreo de “bola de nieve” (Lavrakas, 2008; Martínez-Arias, 1995; Patton, 2002). No se ha contactado con aquellas entidades y/o profesionales que realizan o han realizado IAA de manera esporádica o puntual. Tampoco se incluyen en el estudio aquellas instituciones y entidades relacionadas con el uso y adiestramiento de animales de servicio, tales como perros guía, perros señal, y otros animales entrenados para proporcionar asistencia a personas con dificultades o diversidad funcional. El motivo de tal exclusión proviene de las propuestas de clasificación de las IAA avaladas por las principales instituciones y autoridades internacionales (IAHIO, 2013; Kruger y Serpell, 2010, entre otros).

De todas las entidades contactadas (57), el 96% de ellas dieron su consentimiento a participar en el estudio, por lo que se ha recabado información de 55 entidades distribuidas por toda la geografía española y que estimamos es un número elevado sobre el total de instituciones dedicadas a este sector. Así pues, los resultados de este trabajo reflejan la actividad de 275 profesionales y 213 animales que se dedican en España a este campo de la intervención de manera sistemática y continuada en el tiempo.

Instrumentos
Para el desarrollo del trabajo se ha diseñado una encuesta ad hoc que permitiera recoger los datos de la actividad profesional en IAA. La encuesta se iniciaba con la presentación y motivación de la misma, incluyendo el consentimiento informado y agradecimientos por la participación. A continuación, se plantearon 23 preguntas que recaban información sobre la descripción de la entidad (localización, área geográfica donde desarrolla sus intervenciones, número de profesionales que la integran, su nivel formativo, especialidad de procedencia y formación específica recibida; número de animales y especies animales empleadas, y actividades formativas de la entidad) y sobre los programas de IAA que desarrollan (tipos de intervenciones, ámbitos o población a la que van dirigidas, número de programas de intervención que desarrolla anualmente y número de personas que se benefician de tales programas, duración, continuidad en el tiempo, fuentes de financiación y enfoque investigador de los mismos). En el apéndice se adjunta la encuesta empleada.

Procedimiento
Una vez construida la encuesta, se procedió a identificar y localizar las diferentes entidades que se dedican de manera continuada y sistemática a la IAA en España. Para ello, utilizamos un procedimiento de muestreo de “bola de nieve” (Lavrakas, 2008; Martínez-Arias, 1995; Patton, 2002) partiendo de todas aquellas entidades con las que hemos tenido y mantenemos contacto profesional, y aquellas con las que hemos coincidido en actividades formativas, congresos y reuniones científicas relacionadas con la IAA, solicitando a éstas los datos de contacto de otros profesionales del mismo campo. Adicionalmente, se realizó una búsqueda sistemática y extendida a través de la red (páginas web, redes sociales, blogs, noticias en medios de comunicación, etc.) en todas las provincias españolas, con el propósito de llegar al máximo número de instituciones. Se contactó telefónicamente y/o vía correo electrónico con las 57 entidades del sector que se caracterizan por la realización de intervenciones asistidas con animales de manera continuada y sistemática, solicitando su colaboración. Posteriormente, a través de un correo electrónico se le enviaba el correspondiente enlace para el acceso on-line a la encuesta.

Resultados

Descripción de las entidades
Las entidades dedicadas a la IAA están presentes en casi todas las Comunidades Autónomas; aunque se ubican mayoritariamente en las más pobladas (Andalucía, Cataluña y Madrid). En la Tabla 1 se describe dicha distribución.

Casi la mitad de las entidades (40%) desarrollan sus actividades a nivel de la comunidad donde están ubicadas, e incluso el 38% trabajan a nivel nacional y el 18% a nivel comarcal. Sólo dos de ellas (4%) ofrecen sus servicios de manera exclusiva en la ciudad donde está ubicada su sede.

Por término medio cada una de las entidades consultadas cuenta con 5 trabajadores lo que nos permite hacer una estimación total de 275 profesionales que en España se dedican a la IAA. En la Figura 1 se describe su procedencia, siendo ésta en su mayor parte, del ámbito del adiestramiento animal, la psicología y la educación, seguidos de la terapia ocupacional, el trabajo social, la veterinaria, la fisioterapia y la enfermería.

En cuanto a la cualificación profesional, mayoritariamente (74%) las entidades cuentan con trabajadores con estudios superiores (Estudios universitarios o Ciclos formativos de Grado Superior), o estudios secundarios (20%); mientras que solo el 6% cuenta solo con estudios primarios. No obstante, un factor muy importante para el desarrollo de programas de IAA es la formación específica con la que cuentan los profesionales que los desarrollan. Esto resulta evidente en nuestro estudio, ya que un 91% de las entidades encuestadas afirman que todos los profesionales implicados en IAA cuentan con esta formación específica, frente a un 9% que afirma que no todos los profesionales han recibido este tipo de formación sino que solo algunos de ellos. Respecto a las instituciones donde recibieron formación específica, los resultados obtenidos por la encuesta reflejan que la mayoría de la formación proviene de organizaciones privadas: empresas, e instituciones de adiestramiento e IAA (60%). Un 4% de instituciones públicas y un 38% de instituciones públicas y privadas.

Relacionada con las necesidades formativas en el campo de la IAA y la escasa oferta formativa por parte de las instituciones educativas públicas, la mayoría de las entidades encuestadas, (73%) ofrecen cursos de formación en el ámbito específico de la IAA. El 23% restante no ofrece cursos pero sí se encargan de la formación específica de sus trabajadores. Es decir, la mayor parte de las entidades que se dedican a la IAA desarrollan también actividades formativas específicas dirigidas a estudiantes y profesionales interesados en éste ámbito. En su conjunto, las entidades consultadas estiman que anualmente dan formación especializada aproximadamente a unas 3000 personas interesadas en la IAA: estudiantes y/o profesionales.

Respecto a la especie de animales que estas entidades emplean, son varias las especies utilizadas, pero es el perro más empleado para el desarrollo de programas de IAA. De manera exclusiva lo utilizan el 62% de las entidades entrevistadas, y casi la totalidad de ellas (95%) utilizan el perro junto con otras especies animales para desarrollar sus programas. Le sigue el uso del caballo, los animales de granja, el gato, y las aves. De manera minoritaria también encontramos la presencia de animales acuáticos, cobayas e insectos (véase Figura 2).

El número de animales de los que dispone cada entidad varía según el tipo y la cantidad de programas de IAA que se estén desarrollando. Por término medio cada entidad cuenta con 4 animales entrenados específicamente para poder atender los diversos programas que desarrollan anualmente. El rango oscila entre 1 y 10 animales, y en total las entidades consultadas disponen de 213 animales entrenados para el desarrollo de los programas de IAA.

Ámbito de intervención
Todas las entidades ofrecen los tres tipos de intervenciones, es decir, ofrecen programas de intervención en TAA el 96% de ellas, EAA el 89% y AAA el 82%. Además, desarrollan tales programas en una amplia gama de ámbitos de actuación posibles (véase la Figura 3). Siendo los ámbitos de la neurorehabilitación, la educación, la salud mental (Psicología / Psiquiatría), la integración social y la gerontología los que acaparan mayor número de programas de IAA.

La presencia de programas de IAA en centros hospitalarios y cárceles es limitada. Solo un 22% de instituciones desarrollan programas de IAA en hospitales y un 15% en centros penitenciarios. Otras intervenciones minoritarias las encontramos a nivel de juzgados, centro de menores, deporte adaptado, trastornos alimenticios y personas con riesgo de exclusión social.

En cuanto a los programas de IAA y la población a la que van dirigidos, las entidades consultadas desarrollan como promedio 5 programas anuales cada una. Con tales programas la mayoría de las entidades (72%) atienden anualmente entre 50 y 100 personas, entre 20 y 50 son atendidas por el 20% de las entidades y solo un 8% de ellas atienden a menos de 20 personas. Esto nos permite estimar que por término medio 3460 personas se benefician anualmente de los programas de IAA, lo que supone una media aproximada de 63 beneficiarios por cada entidad.

La principal fuente de financiación de los programas de IAA es privada, en el 89% de las entidades. Un 31% de ellas se acogen a convocatorias públicas, y también un 31% de ellas realizan actuaciones altruistas. Además, tales programas son de larga duración (entre los 6 y los 24 meses, en el 78% de las entidades) y la mayor parte de la entidades (89%) suelen reeditar todos o parte de ellos. La principal causa por la que muchos de estos programas no han sido reeditados, es por la falta de financiación, causa argumentada por muchas de las entidades encuestadas. Otros factores señalados son cambios en la política de la entidad, cambio de profesionales, modificaciones en los programas con el objetivo de obtener mayores beneficios en las intervenciones, falta de interés por parte de los organismos con los que previamente se ha colaborado, tratarse de actuaciones puntuales y concretas y por ser entidades que se encuentran en sus inicios.

Como se señalaba en los objetivos del estudio, uno de los factores de interés para conocer el desarrollo de la IAA en España es conocer el número de programas que tienen una orientación investigadora y que derivan finalmente en publicaciones que buscan no sólo la aplicación de la IAA, si no la generación de nuevo conocimiento que permita valorar y extender en su caso nuevos procedimientos de uso y aplicación de la IAA en España y en el mundo. En este marco encontramos que para un 40% de las entidades ninguno de sus programas tenían este enfoque, para el 51% algunos sí lo tenían y solo el 9% enfocaban todos sus programas como estudios de investigación. Consecuentemente, solo el 22% de tales entidades han publicado algunos de sus trabajos. Son muy pocas las entidades que realizan IAA que enfocan todas sus programas como estudios de investigación, y muy pocas de estas experiencias llegan a ser publicados en revistas científicas. Es esta una característica importante de la IAA, pese al auge que está experimentando adolece de las bases empíricas científicas que avalen de manera fiable su uso en los diferentes ámbitos terapéuticos, educativos y sociales.

Discusión

Es obvio que las comunidades más pobladas cuentan con el máximo de instituciones dedicadas a la IAA en España, no obstante su ámbito de actuación va más allá de la ciudad o comunidad en la que están ubicadas. Esto se debe, fundamentalmente, a la búsqueda de nuevos mercados en la propia y otras comunidades autónomas. Si un programa de intervención ha obtenido buenos resultados en un determinado centro o institución se exporta a otros centros y localizaciones. Por otro lado, es lógico que tales instituciones tiendan a rentabilizar la inversión realizada en personal, formación especializada, adiestramiento animal, materiales, tiempo, etc. Además, se trata de instituciones multiprofesionales, lo que supone una estrecha colaboración interdisciplinar, la búsqueda de sinergias y el enriquecimiento de los programas de intervención que ofrecen a la población.

Al margen de tales programas, también dedican esfuerzos y recursos a la formación especializada de sus trabajadores: así como de otros profesionales y estudiantes interesados en la IAA, y en los que tales intervenciones despiertan una gran interés y expectativas (Perea-Mediavilla, López-Cepero, Tejada-Roldán y Sarasola, 2014). Se trata de una demanda formativa considerable motivada por el interés que la IAA despierta en la población, en general, y por la necesidad de formación especializada que casi de manera exclusiva es ofrecida por dichas entidades. Esta actividad formativa supone también una fuente de ingresos que en parte se dedican a sufragar los costes de las intervenciones que realizan, o a ofrecerlas de manera gratuita a sectores de la población desfavorecidos económicamente. En este sentido es de destacar que un considerable número de entidades (31%) prestan también servicios de manera altruista, en muchos casos, a través de fundaciones.

Por lo que respecta a los animales de intervención, es evidente que el perro es el animal más demandado para el desarrollo de la IAA, estando presente en casi la totalidad de las entidades consultadas. Esto se debe a su capacidad de aprendizaje, a su carácter alegre y afectivo, así como a su capacidad de socialización con las personas permitiendo establecer vínculos y relaciones predecibles y seguras. El perro es un facilitador social capaz de integrarse en la vida social de las personas, siendo un excelente instrumento para entablar nuevas relaciones sociales o recuperar aquellas degradadas, conseguir captar la atención o facilitar el uso del lenguaje y la expresión de las emociones. Así pues, no es de extrañar su uso generalizado en la IAA (Wells, 2007).

Otro animal que se utiliza mucho, es el caballo, presente en la cuarta parte de las entidades consultadas. La equinoterapia o hipoterapia ha demostrado ser muy efectiva para la rehabilitación de personas con alteraciones físicas (parálisis cerebral, daño cerebral adquirido, problemas ortopédicos, rehabilitación fisioterapéutica, etc.), puesto que facilita la coordinación, la flexibilidad, el ritmo, el equilibrio, la marcha, la ubicación espacio-temporal, entre otros efectos beneficiosos (Selby y Smith-Osborne, 2013; Ungermann y Gras, 2011; Zadnikar, y Kastrin, 2011). Así mismo, el caballo también se ha encontrado útil en otros ámbitos terapéuticos, como por ejemplo, la integración social de niños con trastornos del espectro autista (Bass, Duchowny y Llabre, 2009; O’Haire, 2013).

En lo que se refiere al análisis de los ámbitos de intervención, casi todas las entidades consultadas actúan en el ámbito de la neurorehabilitación de personas con algún tipo de diversidad funcional o dificultad física (parálisis cerebral, rehabilitación fisioterapéutica, etc.). La TAA en este ámbito contribuye a la consecución de objetivos relacionados con la coordinación sensorio-motora, la flexibilidad, el ritmo, el equilibrio, la marcha, la ubicación espacio-temporal, etc. (Kwon et al., 2011; Lechner, Kakebeeke, Hegeman y Baumberger, 2007; Selby y Smith-Osborne, 2013).

Los ámbitos de la educación, salud mental y gerontología también reciben especial atención por las entidades de la IAA, en tanto en cuanto se ha documentado efectos beneficiosos. Así pues, la EAA ha mostrado obtener buenos resultados debido a que la presencia del animal ayuda a mejorar las habilidades lectoras y orales de los niños, aumentar la autoestima y confianza en sí mismos, incrementar la atención y comprensión, promoviendo la estimulación mental (Arkow, 2010). Resulta relevante también la utilidad potencial de la IAA en la atención a la diversidad tal y como señala Martínez Abellán (2008).

En el ámbito de la salud mental (psicología/psiquiatría) se ha demostrado los efectos beneficiosos de la interacción humano-animal a nivel psicofisiológico, reduciendo la ansiedad y la activación (Barker y Dawson, 1998; Hansen, Messinger, Baun, y Megel, 1999; Nagengast, Baun, Megel y Leibowitz, 1997) y a nivel psico-social actuando como catalizador o mediador de la relaciones sociales (Kruger y Serpell, 2010; para una revisión, véase también Barker y Wolen, 2008; Filan y Jewllyn-Jones, 2006).

En el ámbito gerontológico también es muy frecuente que se desarrollen programas de IAA por los efectos beneficiosos tanto a nivel fisiológico como psicosocial. La vida de las personas mayores se caracteriza, entre otras cosas, por las pérdidas (pareja, hijos, familiares, amigos) lo que les lleva vivir solas o en residencias. Aunque un animal de terapia o de compañía no va a reemplazar dichas pérdidas, sí que puede reducir la soledad, disminuir la activación fisiológica, incrementar conductas saludables, y mejorar el estatus psicosocial (Baun y Johnson, 2010).

Con diferencia, los dos ámbitos minoritarios son el hospitalario (22%) y el penitenciario (15%). No existe en España una tradición de la presencia de animales de terapia en los hospitales tal y como existe en otros países como Estados Unidos y Reino Unido, por ejemplo. En España, la figura del animal ha estado ligada normalmente a trabajos en el campo y la ganadería. De hecho, animales como el caballo aun siguen siendo considerados como ganado lo que hace que estos animales se vean como posibles focos de infección/suciedad. En el caso concreto del perro, que es el animal de intervención/terapia que está más introducido en nuestra sociedad como animal de compañía, este prejuicio es menor, pero aun está presente (López-Cepero, Perea-Mediavilla, Sarasola y Tejada, 2015). La normativa en cuanto a la presencia de animales en hospitales es muy restrictiva, incluso para los perros-guía, cuya presencia en la sociedad está mucho más establecida. Esto hace que la introducción de un programa de IAA sea especialmente dificultoso en el ámbito hospitalario. Pese a ello, existen actualmente algunas experiencias importantes tales como, por ejemplo, el Hospital Sant Joan de Dèu (Barcelona) o el Hospital de Torrejón de Ardoz (Madrid). Ambos recogidos en este estudio.

Por otra parte, la principal diferencia con el mundo anglosajón, es que la inmensa mayoría de programas de IAA desarrollados en estos ámbitos, son llevados a cabo por personas voluntarias a través de programas de perro visitante (pet-visitor/pet-visiting). Sin embargo, en España esta modalidad es prácticamente inexistente dado que la mayor parte de entidades son empresas privadas que cobran por desarrollar estas actividades. Es decir, si un hospital o una prisión quisieran desarrollar un programa de este tipo, deberían (además de solventar numerosas trabas burocráticas) tener una financiación propia o externa de este recurso, lo que hace aun menos probable la presencia de animales en estas instituciones (para la descripción de algunas experiencias en prisiones españolas, véase Martínez Abellán, 2009).

La gran cantidad de programas de intervención que cada entidad desarrolla anualmente indica, por un lado, una considerable actividad profesional necesaria para rentabilizar las inversiones y los recursos materiales y humanos con los que cuentan tales entidades. Téngase en cuenta que la IAA es de naturaleza multidisciplinar, que implican a diversos profesionales (guías, terapeutas, educadores, etc.) y por supuesto a los animales que requieren de un adecuado y minucioso entrenamiento así como su cuidado en una buenas condiciones de bienestar animal. Por término medio, cada entidad entrena y mantiene a 4 animales, cuyo mantenimiento es costoso económicamente en el caso de algunas especies, como es el caballo (presente en la cuarta parte de las entidades consultadas). Por otro lado, es obvio que cada vez hay más clientes (instituciones, centros y particulares) que demandan tales intervenciones y ello conlleva diseñar programas de IAA adaptados a las necesidades de los mismos.

Es evidente, que la IAA está despertando el interés y atrayendo la atención cada vez más tanto por parte de estudiantes y profesionales como de la población en general (Fine y Beck, 2010; López-Cepero, et al., 2014, 2015; Perea-Mediavilla, et al., 2014). En España asistimos a un creciente interés y expansión de la IAA y este estudio nos permite aproximarnos a esta realidad en cuanto a las entidades, que de manera sistemática y continuada realizan programas de IAA, y a los ámbitos de intervención donde desarrollan sus programas. Así pues, a modo de conclusión, podemos afirmar que el perfil de las entidades que en España se dedican a la IAA es el de una empresa, fundación, o asociación multiprofesional, integrada por 5 trabajadores provenientes de las disciplinas del adiestramiento animal, la psicología y la educación, principalmente. Se trata de profesionales cualificados con estudios universitarios y con formación especializada (enseñanza privada) en el ámbito de la IAA. Tales entidades ofrecen también actividades formativas para la formación específica de los profesionales de la IAA. El animal especialmente entrenado para participar en las intervención es el perro y abordan tanto la terapia (TAA), como las actividades (AAA) y la educación (EAA) asistidas con animales; siendo los ámbitos de actuación principales la neurorehabilitación, la educación, la psicología/psiquiatría, la integración social y la gerontología. Desarrollan anualmente, varios programas de intervención con los que atienden cada una de ellas a una media de 63 usuarios al año. La investigación y publicación de sus trabajos no están entre las prioridades de dichas entidades y su principal fuente de financiación es privada.

Son muy pocas las entidades que realizan IAA que enfocan sus programas como estudios de investigación. Es esta una característica importante de la IAA, pese al auge que está experimentando adolece de las bases empíricas científicas que avalen de manera fiable su uso en los diferentes ámbitos terapéuticos, educativos y sociales. En muchas ocasiones, los efectos beneficiosos de la IAA a nivel físico y emocional están basados en resultados anecdóticos (Fawcett y Gullone, 2001; Johnson, Odendaal y Meadows, 2002). En otros estudios, las muestras suelen estar seleccionadas según criterios de conveniencia, la mayoría carecen de adecuados procedimientos de control de variables extrañas (Wilson y Barker, 2003) y suelen ser frecuentes los errores de diseño que comprometen la validez de constructo (Marino, 2012). A día de hoy, la producción científica sobre IAA no ha hecho grandes progresos y tales limitaciones siguen estando presentes tal y como se desprende de revisiones recientes (Kamioca, et al, 2014; López-Cepero, et al., 2014).

En España, la situación de la investigación en el ámbito de la IAA apenas está desarrollada y quizás haya dos causas fundamentales en este sentido. En primer lugar que, como se refleja en los datos, la mayor parte de instituciones implicadas en la IAA son privadas así como su financiación. Investigar tiene un coste económico que las empresas/instituciones no pueden o no están dispuestas a asumir. Esto entronca también con una segunda cuestión referida a la escasa incidencia de la materia en el sistema universitario español que podría ser el origen de este tipo de investigaciones. Efectivamente, la ausencia de estudios oficiales que formen y habiliten para el desarrollo de tesis doctorales en el campo de la IAA puede en parte ser responsable de esta escasa orientación investigadora y que muy pocas instituciones enfoquen sus programas de intervención en esta dirección.

Con este trabajo hemos querido describir la situación actual de la IAA en España en un momento de desarrollo y expansión de la misma. El futuro dirá si esta tendencia expansiva sigue creciendo o se estabiliza; para ello, estudios similares pasados varios años dejarán constancia de nuevo de la realidad de la IAA. El ámbito de la IAA es un campo de estudio por desarrollar desde el punto de vista de la investigación y de una fundamentación empírica y teórica asentada de los programas que se utilizan. Campo que necesita de una progresión científica que avale y se desarrolle en paralelo a su expansión como práctica terapéutica.

Referencias

1. Arkow, P. (2010). Animal-assisted interventions and human education: opportunities for a more targeted focus. En H. A. Fine (Ed), Handbook on animal-assisted therapy: Theoretical foundations and guidelines for practice (pp. 457–480). London: Academic Press. http://dx.doi.org/10.1016/B978-0-12-381453-1.10022-4

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3. Barker, S., y Dawson, K. (1998). The effects of animal-assisted therapy on anxiety ratings of hospitalized psychiatric patients. Psychiatric Services, 49, 797-801. http://dx.doi.org/10.1176/ps.49.6.797

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Fecha de recepción: 21de enero, 2015
Fecha de recepción de la versión modificada: 14 de abril, 2015
Fecha de aceptación: 20 de abril, 2015

Apéndice

 

 
   
                                                 
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